13 sep 2006

ENCUENTROS Y DESPEDIDAS

Martes en la noche 8:30 suena mi teléfono, escucho la voz de alguien tan lejano y tan familiar, Como estás? ...bien, que milagro? ...Sólo te llamo para avisarte que mi mamá acaba de morir, estoy en el hospital y quise avisarte...

Quedé en shock total, mi amiga de la adolescencia, mi gran amiga con la que compartí miles de experiencias, la conocí cuando tenía 12 años, en la secundaria, yo venía de un internado de niñas , moría de miedo al entrar a una escuela mixta, desde el primer día ella se acercó a mi, fué quien tendió su mano para acompañarme a conocer la escuela, quien me dijo de quien cuidarme y en quien confiar.... con la que después viviría tantas cosas, en su casa, con su familia que me "adoptó", pasabamos horas escuchando a Mocedades, José Luis Perales, etc. eternas románticas ilusionadas pensando en nuestros principes azules, mi amiga, con la que lloré miles de veces... sus papás mis padres postizos, al saber que no contaba con mi papá fueron particularmente cariñosos y estrictos conmigo como si fuera otra hija. . . recuerdo a su mamá adicta a la Coca cola, al cigarro y al café, mujer de carácter fuerte, estricta y tal vez no tan cariñosa, pero al final una mujer que supo educar 2 hijos que ahora tienen buenas vidas, con un especial don para cocinar todo le salía delicioso, incluso los sandwiches, pero bueno su especialidad era la cochinita pibil, (buenísima) lástima que nunca me apliqué a pedirle recetas... hace 2 años perdió una pierna, la volví a ver en un encuentro casual, me entristeció mucho que estuviera en esas condiciones, y hoy finalmente "descansó".

Ir a su funeral, ver tantas caras conocidas y tan cambiadas (han pasado 23 años), fué recordar tantos momentos que viví cerca de esa familia, mi segunda familia, incluso reecontrarme con el primo de mi amiga, mi primer novio (lo ví y pensé "me moría por él????") tías, tíos todos al reconocerme recordaban anécdotas mías como que alguna vez me lave los ojos con agua oxigenada, que nunca tomaba café en su casa puesto que ellos lo hacían sin azúcar, las muchas veces que me caí de la cama... sentí lindo saber que para "ella" fuí un personaje en sus vidas.

Hoy ver a mi amiga de tantos años llorar por su madre, me estremeció, no supe que decir, sólo llegue y la abracé y le dije "cuentas conmigo, siempre, como siempre he sabido que cuento contigo", al lado del féretro verla abrazarlo y decirle lo mucho que la iba a extrañar, ver las cartas de sus nietos despidiéndose... seguí abrazándola, no cabe duda que la amistad de tantos años seguía en esos instantes el cariño que siempre nos hemos tenido continúa, demasiadas emociones, pensar en el dolor de la amiga, de su padre que adoraba a esa mujer, de tantas amistades que tuvo porque siempre supo ser buena amiga también... me dolió ver su dolor... y al mismo tiempo temes el día en que puedas pasar por eso... espero tener a mi amiga cerca, hoy y siempre.

5 comentarios:

Centrífugo dijo...

Nada hay tan brutal como el golpe que recibe la conciencia sobre su propia finitud: saber que vamos a morir. Tu relato me ha hecho recordar en los años en los que creces sin pensar jamás en la muerte, cuando la vida se antoja eterna. Y como el golpe con la realidad cimbra todo el interior.

Y si la conciencia de poder morir asusta, la de dejar aquí a tus seres queridos provoca angustia. Pero eso es un apego desmedido. El verdadero amor es capaz de "soltar", de aceptar la pérdida, pues debe entender que todos somos finitos y acaso, las relaciones también.

Te mando un abrazo y mi pésame, pues en tu relato entiendo que perdiste algo más que a la madre de una amiga... pero creo que también ganaste algo, que es sólo tuyo.

¡Ánimo!

Krisalys dijo...

Amiga pues espero de todo corazón que estés mejor... Existen amistades a quiénes no ves seguido, ni hablas con ellas y te das cuenta de lo importante que son en tu vida, cuando en un momento tan significativo acuden a pedir tu ayuda. Por eso dicen que los verdaderos amigos sólo se pueden contar con los dedos de una mano. Un abrazo!

alma dijo...

centrífugo: Si es complicado entender de pronto a la muerte, que así te toma por sorpresa, pero tienes razón no es que me asuste sólo que nunca estás preparado para afrontarla, respecto al duelo fué bueno reencontrarme con parte de mi pasado y mi gran amiga, que sé ahora tenemos una nueva historia juntas, gracias.

Krisalys: Estoy mejor tú sabes que estoy en un duelo muy particular y este tipo de eventos de pronto te hacen sentir lo sola que estás en cuanto a pareja ya que ir y estar con gente que sufre de pronto te hacen recordar a ti misma. beso

Catastrofismos... y no tanto dijo...

Los Amigos (no existe eso de "verdaderos amigos", si no son verdaderos simplemente NO son amigos) no conocen de distancias, de tiempo... son la familia que elegimos. Qué bien que ella te tuvo cerca en un momento tan difícil. Un abrazo.

alma dijo...

catastrofismos: Si es cierto un amigo siempre te recuerda, siempre está cuando lo necesitas, eso nos paso ahora a ella y a mi. Saludos