

Ayer, seis años ya de conocerte, recuerdo muy bien ese día, ya no podía dormir mi vientre era tan grande y tus movimientos incesantes, ibas y venías a un ritmo maravilloso y que día a día me recordaban y aseguraban que estabas bien, que tenías vida y que crecias dentro de mi... esa mañana rompí membranas, nunca tuve contracciones hasta llegar al hospital y me administraron oxitocina... 7:30 a.m. un cinturon en mi vientre con bocina nos dejaba escuchar tu corazón que latía rápido pero normal, empezamos juntos esta aventura... no dilataba y así estuve durante 7 horas hasta que no aguante más y pedí una epidural, necesitaba descansar para tu llegada... seguía sin dilatar lo suficiente... 6:00 de la tarde, el ginecólogo me aseguraba que estabas bien pero era demasiado tiempo y no tenías agua dentro, no quería exponerse a una infección... me aseguró que si en 2 horas más no había la dilatación necesaria, me haría una cesárea.
No pude contener el llanto y no sabía bien porque, estaba asustada y cansada, demasiadas emociones ese día, moría de ganas de verte pero mi cuerpo no cooperaba, en ese momento apareció alguien que para mi sigue tan presente, su cara, su voz y la ayuda que nos dió en ese momento fué invaluable, la doctora de guardia se acercó y hablandome firmemente me dijo que me iba a ayudar y así acelerar la dilatación y el parto... no entendia nada, pero le dije que si y que iba a estar tranquila... después del procedimiento no pasó más de una hora cuando estaba lista... de pronto los camilleros, y a la sala de expulsión.
Tú papá estaba nervioso, pero lo disimulaba tratando de apoyarme, entramos y era el momento de pujar... ya no tenía fuerzas todo me dolía... 1, 2 y 3 y nada no salías hasta que nuevamente lo intentaba sin éxito, de pronto el doctor me dijo que necesitaba sacarte ya, que usaría forceps para ayudar a tu salida... tu papi me contó que fueron como dos cucharas grandes que tomaron tu cabecita y parte de tu cara y ayudaron a que salieras y rotaras... 8:18 p.m te escuché llorar.
Lloramos juntos los tres... te vi, tu carita estaba roja del esfuerzo mi niño, tu luchaste al igual que yo... y ahora estabamos juntos, te hable, te llamé por tu nombre, te calmaste, supiste de inmediato quien era... te amé desde antes y desde ese momento, de otra forma, sabiendo ya como eras.
Muchas noches sin dormir, no importó, levantarme a darte de comer, arrullarte noche a noche, vivir contigo en la recámara casi por un año y medio... todo valió la pena... verte hoy aquí hace que cualquier cosa que haya sucedido, que cualquier situación en nuestras vidas hoy valga la pena, porque te deseabamos más que a nada en la vida.
Cumples 6 años eres mi hombrecito, estoy tan orgullosa de quien te has convertido, de que seas tan cariñoso y amoroso conmigo, de que afrontes la vida con la misma valentía con la que naciste y curiosamente luchando conmigo nuevamente, gracias por elegirme como tu mamá, gracias por darme tantas lecciones de amor día a día, te adoro bonito.
Tienes ya un compañerito que es tu hermano... pero esa es otra historia que después te contaré.
Te amo, feliz cumpleaños y muchisimos más.
Feliz vida mi amor.